“EL BOLSO DEL GATO”
Había
una vez una mujer llamada Rosi que tenía una tienda de complementos de vestir:
pañuelos, zapatos, carteras, bolsos, etc.
Todos
los complementos se solían vender muy pronto, todos menos uno, un gran bolso
marrón.
Rosi
no entendía lo que pasaba, porque cada vez lo ponía a mejor precio y además era
de los más bonitos de la tienda.
Un
día decidió observar qué pasaba e intentar venderlo, por si acaso pasaba de
moda y ya nadie lo quería.
Cada vez que entraba una clienta se lo
aconsejaba y, como por arte de magia, cada vez que se acercaba alguna mujer a
él aparecía un gato de la nada dándoles tal susto, que la clienta salía
corriendo.
Rosi
se dio cuenta de que esto solo ocurría con este bolso, pero lo siguió intentando,
cerrando las puertas de la tienda siempre para evitar que el animal entrara.
Pero no sabía cómo este volvía a hacerlo.
Una
noche Rosi se había olvidado unas cosas en la tienda y tuvo que volver a por
ellas.
Al
entrar todo estaba como siempre pero comenzó a escuchar unos ruiditos. Al
principio se asustó porque pensaba que era un ladrón, pero comenzó a darse
cuenta de que estos ruidos venían del bolso marrón.
Se
acercó a este muy despacio y cuando lo alcanzó, se asomó y vio al gato, o más
bien la gata, dándole de comer a todas sus crías.
Desde
aquel día, al ver esto Rosi decidió comprar ella el bolso y dejarlo allí para
que la gata, ahora su gata Cata, viviera con sus gatitos.
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