Érase una vez un príncipe al que le gustaba,
mucho ir a caminar por el bosque.
Pasaba horas y horas caminando, disfrutando
de los animales, las plantas, y la naturaleza en general, liberándose de las
normas de palacio.
Una tarde en uno de sus largos paseos sintió
la presencia de alguien, sentía que alguien le observaba.
Quiso saber de quién se trataba ya que ese
bosque entraba dentro de los límites de su reino y nadie debía sobrepasarlos
por orden de la bruja. Quién los pasara sería castigado y nunca, nunca, nunca,
volvería a ver la luz del sol.
Buscó por todos lados y por fin después de
mucho perseguirla encontró a una joven chica.
Nada más verla sintió que era la más hermosa
de las mujeres, a pesar de ir vestida con ropas estropeadas, antiguas y sucias.
Quería hablar con ella, pero esta no hacía más
que intentar corre y temblar.
Por fin consiguió pararla y comenzó a hacerle
preguntas sobre quien era.
Esta le contó que se llamaba Elena y que
desde muy pequeña vivía sola, y que no había tenido ningún problema, pero que
de un tiempo a esta parte en el pueblo había muchos ladrones que le habían
quitado todo incluso su casa y querían quitarle el medallón de su madre.
Había andado de un lado para otro hasta
descubrir que el sitio donde se encontraba más segura era allí donde nadie se
atrevía a entrar.
El príncipe decidió ayudarle ya que había
quedado totalmente enamorado de ella y todos los días iba al mismo sitio y le
llevaba comida y ropa limpia.
Un día, la bruja se enteró y quiso destruir
esa amistad, sin saber que detrás de esta existía un gran amor.
El príncipe le dijo, que quería casarse con
ella, y que fuese ella con la que compartir su reinada, a lo que esta le
contesto que nadie de su clase llevaría ese reino.
Los separó, y el príncipe llamó a su gran
amigo Dodo, su perro guardián del castillo y le mando seguir a los esclavos que
llevaban a Elena lejos de palacio, ya que a él lo tenían encerrado.
La bruja, contenta de la separación trajo a
su sobrina Priscila para celebrar una gran boda, para poder seguir siendo ella
quien manejara el reino.
Dodo corrió corrió corrió y corrió tras el
carro que se llevaba a Elena y por fin lo alcanzó. Salto dentro del carro y la
ayudó a desatarse y escapar, y le subió
a su lomo para volver al castillo.
Al llegar se encontraron al príncipe con
Priscila pero al ver a Elena el príncipe corrió hacia esta y se armó de valor y
le dijo a la bruja que abandonara su reino que no le tenía miedo y que nunca
más se lo iba a tener.
El príncipe se casó con la princesa Elena y colorín
colorado este cuento se ha acabado.
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